lunes, abril 15, 2013

Forma


para recuperar
  un día

la posibilidad de
una espera    
     en infinitivo,

 un verbo
         que diga
    la nulidad,         una línea
               interminable
el estar estando
   la espera,
-un infinito de sucesiones-
-una nada de recortes,        instantes
           imposibles de amalgamar-

una estación abandonada
un pliegue del espacio
el transcurrir de la estadía
en ese                    plano
          de la espera,
la interminable espera
de lo que viene
            como un vómito,
como una serie
    de puntos suspensivos,
una condensación,              un cúmulo
                   de presiones
         que acá se acaba:

una eyaculación sobre la hoja, un liberar el cuerpo de las sensaciones
                                                                                              del cuerpo
una congoja que no es tal,
un nudo que
              va-a-volver,     hermoso e insoportable


-          Y empezar a darle forma-

sábado, abril 06, 2013

una violencia


la lengua
  posada
sobre el sexo

hace nacer
en los recovecos
el lenguaje

busca,
plena humedad,
los versos,
el eco de un principio

como un súbdito.

jueves, febrero 21, 2013

Victoria 23_00 hs.


Clavado
el viento
en los cuerpos
que le escapan
poniéndose de costado.

Un barrio cualquiera.
llueve
a las once de la noche
un paraguas
y una pareja
en camino
a la íntima maravilla.

jueves, octubre 25, 2012

algo más hondo que tu propio cuerpo
una hondura,
               más al fondo que la espera,
                         
                        aplastado,
    un tatuaje
                                  de todo lo perdido.

jueves, septiembre 13, 2012

lo que articula


Hoy que es todo desidia
piensa:

debiera besar la música,
la muerte que la atraviesa

dice:

debiera cesar la lengua
la muerte que la ejecuta

jueves, julio 19, 2012

Lo


Siempre fue tarde, demasiado tarde para percibir en el eco de ese chasquido de la lengua que algo estaba acabando. Las chancletas, los cigarrillos por el suelo, un incurable patetismo mañanero. Siempre se llegaba tarde, demasiado tarde para disentir, para contrariarse, demasiado tarde para sorprenderse. Entonces la aceptación en una sonrisita de costado, un sonar los dedos nervioso, inalterable. Desde siempre el mismo sonido seco, tembloroso, una, dos, tres veces, hasta que se termine la posibilidad sonora, hasta sentir el vacío de lo que no deja marca, eco. Una sensación similar a acabar. Sentir que en la eyaculación algo se escapa, que algo acaba de perderse entre el semen, que se fue llevándose eso inalcanzable, puro horizonte, e irrecuperable, inevitablemente perdido para siempre, como siempre, tarde, cuando ya pasó, o antes de que pase, fatalmente antes, cuando nada va a pasar. Antes del eco, o después del eco, tarde para percibirlo. Vacío.
Un punto de condensación donde va a parar todo lo que fue demorado, lo escapado. Buscarlo a tientas, transpirarlo entre sábanas pegajosas. Despegarlos ojos con esfuerzo para tratar de alcanzarlo, tímidamente, un poco haciéndose el boludo para ver si no se esconde de nuevo. Y entonces de nuevo. Vacío. Continuar, perseguir, ir hasta el límite de un Aleph que no es tal, pero que se presenta como una posibilidad de salvación, un asomo de sensación que no es, al final, más que eso. Relleno. Vacío.
...
de todos modos
esto no es más
que un robo

y si hubiera alguna
palabra
deberíamos pronunciarla
juntos

con las bocas desnudas
decir
el delito

la distancia
entre los dos pares
de labios

el vacío.


Sin embargo, un aletargamiento, una forma de fiebre, una lentitud de la lengua, que solo deja un débil, sufrido, tartamudeo t-t-t-te-te. Jugar a contarse: uno-vos, dos-yo, tres-vos. cuatro-yo, cinco… hasta que los músculos se aflojen, hasta dejarse caer en el mullidito…vacío.


e igual
vamos a decirlo
como se pueda

a tientas
palpando
con el paladar

la presencia,
la aspereza
del

Pronunciar con el cuerpo, desde el cuerpo, en el cuerpo, en el chasquido de los cuerpos, en su censura, en el eco. Sin medirlo, sin quererlo, sin siquiera poder anticiparlo, pronunciar-lo.

jueves, julio 12, 2012

¿?

¿Y si fueras nada más
que todos los colchones
donde apoyaste la espalda
o las rodillas
y las palmas de las manos
a la espera de un embestida,
un ahorasíparasiempre,

 O

esa pared que recibió
tus manos,
temblando levemente,
los pies firmes,
las piernas, lo único
perpendicular al suelo,
la espalda describiendo
la curva perfecta
a la espera
del impacto
del deslizarse
del impacto
del deslizarse
de unaformadeorgullo

 O

la cara,
entre las piernas
en una oración íntima,
los ojos al vacío,
displicentes,
en el murmullo
de toda letanía?

sábado, febrero 18, 2012

ábaco

a meli, mirando el mar

paraguas desgarbados
rayos
en el tacho de basura

el olor de la sábana
secándose al sol

los cuerpos
que las familias
se olvidan en la orilla
preocupadas por las heladeritas
de tergopor

broches
que perdieron sus calzoncillos
colgando de una soga
húmeda por la llovizna

el sudor aroma mezcla:
tabaco sahumerio bronceador
y fernet

inscripciones del abismo
sobre las pieles que se orean
bajo una ventana con mosquitero

colchones revueltos

el mar a un millón de kilómetros
y acá a la vuelta

-como un infinito
a medio hacer-

lunes, enero 16, 2012

íntimo

roza de café
la madrugada
en la incertidumbre
de un pretérito perfecto

Las uñas en la loza
no alcanzan a arañar
el volumen de lo ido,
y en un ademán
íntimo y morboso
se desayunan sin ganas.

perpetuación de un silencio:
un criterio a punto de
sustanciarse en ley.

sábado, noviembre 19, 2011

dejar

dejar caer el día
por su propio
peso

dejar la noche venir
desde adentro
pera llenarlo todo
en un movimiento expansivo
del uno al todo
-al uno que todo
lo abarca-

dejar un final
a medias
a oscuras
que se llena con la noche
y se corre,
horizonte de sombras

sábado, octubre 01, 2011

II

Es que la noche no se cierra
en los infinitos
de una cancelación del deseo.

queda abierta
como un sexo,
una calle
que sangra por la herida

toda memoria
toda imposibilidad
de avance

un látigo que
cada tanto
hace correr las venas

sábado, septiembre 03, 2011

I

Trae preguntas
cuando viene
en su anónimo
de noche

cuando se va
no quiere
dejar de dejarlas

como un ánima
del vino

domingo, agosto 07, 2011

Sería mejor hablar de Garrafa Sanchez

la falacia perra
del que dice que ya no se pajea
porque la pone muy seguido

Hubiera sido mejor que hablaras de Garrafa Sanchez

si esto es cada vez
la inauguración de la ausencia
y llegar hasta el límite
en que la falacia

da paja

sería mejor hablar de Garrafa Sanchez

pero estaríamos recordando entonces
con años, meses, días
la inauguración de una ausencia

y ya da paja.

dicen los que saben
que el problema es
el recuerdo de lo ajeno
la evocación de un tiempo
en el que existíamos y un lugar
en el que no,
la evocación de un pasado que no
nos pertenece

sería mejor hablar de Garrafa Sanchez

pero estaría evocando entonces
un pasado que no me pertence

y da paja

dicen que lo peor de todo
son las palabras
rebotando rebotando rebotando,
y otras vez el tema de la ajenidad:
son las palabras de la anécdota
del recuerdo de otro,
de un pasado en el que
existíamos a posteriori
y como interlocutor

sería mejor hablar de Garrafa Sanchez

: que jugador de la puta madre
Garrafa Sanchez.

martes, junio 14, 2011

Liliana Herrero 2 a.m

http://www.youtube.com/watch?v=L0lwS0n2seA

http://www.youtube.com/watch?v=jMTBW_YKfUw

la noche fanstamea
en la puerta
atrás de la ventana

y en un par de auriculares
Panasonic
ranas
como saltimbanquis
en la orilla
de un cantautor uruguayo

en la orilla de un río
en el remanso
de un cantautor argentino

en el barro de la voz
de una huésped del silencio
de una cantora argentina

como una abuela
moldeando la eternidad
en budineras

jueves, abril 21, 2011

quelotiroche

lamemos las espaldas de las vírgenes,
boca abajo,
hasta llegar a ese punto,
la flexión, en que..
y aunque se nos haga agua la boca..

putearse es quererse

el que carga el bolso
doblándose contra el viento
con los botines
todavía puestos
vencido
como el que se oxidó
en la ventana
con un tenedor clavado
en las ingles
como el inglés
que se olvido de decir
thank you
y lo reventaron a tiros
después de un tour por
Villa Evita
como el que escribe
un par de palabras
tratando de decir
algo que sabe que no puede
porque sino, porque si dijera...
se va todo a la concha de su madre

Laputauqeteparió
(te quiero)

jueves, marzo 31, 2011

Autos sobre los techos

Mil ochocientos muertos
confirmados hasta ahora.

Miro las fotos y los videos
por televisión,
y mientras pienso que qué ganas
de fumarme uno,
autos sobre los techos.

Posibles fugas nucleares
a mi se me queda sin
gas el encendedor,
(mejor para la tos)
y mientras como japonés con fiebre
no debería darme risa,
autos sobre los techos.

Llueve en Buenos Aires
y se inunda todo
pero inocuamente
como si se inundara sin ganas,
parece a la distancia.

La lejanía es una forma
obligada de la ignorancia,
y mientras en el noticiero
oraciones mal construidas y
autos sobre los techos,
pienso que espacio tiempo y olvido
a veces se llevan como el orto.

viernes, febrero 25, 2011

Tipo

El tipo no se permitía el olvido. Perdió el documento y no se lo perdonó. Decidió entonces, ante la posibilidad del olvido, perder también el nombre.
Dos días más tarde encontró a ambos tirados en el cordón de la vereda. Los guardó con cuidado en una cajita con candado para no perderlos ni olvidarlos de nuevo, y se los regaló a su madre, que después de abrir la cajita dijo jamás haber conocido a ese hombre.

viernes, febrero 11, 2011

intento de...

http://unsaludoparatodoslosquemeconocen.blogspot.com/

jueves, diciembre 23, 2010

sueño

todos los vestidos en que
se enfunda la memoria

-las sandalias que flotan
en el rio
como balas travestidas
de recuerdo-

lunes, diciembre 06, 2010

M.D.G

¡Qué de piedras del cansancio
sobre las espaldas de los supuestos!

¿Qué del sobar silencioso,
del lamer lo relamido
esperan los que salivan la soga
para aferrarse mejor?

¡Qué sal entre las pieles!
¡Qué soles ente las piernas
de los que se funden en la
salvación del instante!

¿Qué soledad dejaron las
paredes donde quise
Firmar ese soliloquio?

¡Qué ganas de que estés acá
y que te vengas toda de mariposas,
y juguemos a enredarnos
sin salvedades, solos,
eternamente solos y mancomunados
en el todo,
disolviéndonos para ser,
qué ganas!

Qué ganas,
y allá voy
vestido de sinrazones.

domingo, noviembre 14, 2010

Sinécdoque

no el hilo
sino la mano que lo tensa

no la noche
sino los que la padecen
(y padeciéndola oscurecen
y oscureciéndose placertean)

no el descanso
sino la espera, el preámbulo
del arrojarse

no la tormenta
sino la carga que la anuncia
(y anunciándola la sobrepasa,
le hace lamer los pies cansados de los balcones)


…pero también el hilo y la noche
y el descanso y la tormenta…

-y el dolor de lo impostergable
y la música que no llega desde el otro lado-



y el perfume
del que se sabe respirando
(y respirándose mira caer la tarde
que es como un adelanto de la sorpresa)

sábado, octubre 23, 2010

Ok.

-Toda esa cosa de los cuerpos
al final
me parece una estupidez-

cansado de ser la vergüenza
(no saber partir es casi un karma)

qué cambiado que estas
firma en el Facebook

no, si todavía sigo usando el mismo guardapolvo
y sí, algún día me iba a tener que salir la barba

decís?

digo

cambiaste?

Sí, ahora me drogo

me seguís queriendo?

de acá.

(y cambié de peluquero, bah es que el otro se murió, cáncer o algo así, y después me atendió el hermano un tiempo, pero resulta que al final no era peluquero, una farsa, el tipo tenía una empresa de mudanzas, así que de paso me mudé, y como su peluquería me queda lejos ahora voy a lo de Adrián, que es en Caseros. Sí, a microcentro me mudé, pero las peluquerías de acá son una cagada viste?)

Claro, y hay algún telo decente por Microcentro?

Sin mayúscula! Ayyy, no sé.

Bueno, entonces mejor cojemos en tu departamento.

Ok.

Pará, te mudaste a un depto o a una casa?

Casa.

Ah no, entonces vamos a un telo.

Ok.

Te quiero-

viernes, octubre 08, 2010

Noción

El perfume de tu viejo
O tu vieja
Tu primer polvo
(un maniquí descabezado
en el medio de la calle)

la primera vez que tuviste conciencia
del tamaño de las tetas de una mujer

la primera vez que te diste cuenta
que no te gustaban las tetas – te asustaban!-

la primera noción en un mingitorio
la segunda noción en un auto
la tercera noción en lo del tío
las infinitas nociones
las infinitas máscaras

la última vez que no se le paró
el último beso de mamá
lo que a papá se le quedó
en la garganta (atraganatado!)
antes de estirar aquello compuesto
por dedos uñas talón empeine arco.

esas cosas
que no te vas a olvidar


como
todo
este




silencio

sábado, septiembre 18, 2010

Tené cuidado, no tirés el boomerang y te des vuelta, te puede romper la nuca

Navajas,
destellos de plata sobre
el paño donde ayer

en discontinuo, un
dos, un
tres, un …

auto!

movil del suicidio
de tres cuartas partes
de los aún …

vivos!

verdes, y rosas
tejidos en las maquetas
de una improbable
secundaria …

secundona de un
bon vivant,
chaperona sin sueños
revolviendo los cajones
de la cómoda…

cama!

donde aquella vez
pensó que esta vez sí,
que esta vez sí,
que la dejaba…

y la dejó.

chaperona chapando(se)
la chapa
el chasis
del audi(oh)

y la chata,
la imperenne chata
contenedora de todos
los pocos aún líquidos.

sábado, septiembre 04, 2010

gasas

todo este desierto de piel
la pura sed del tacto

imantación

limadura de hierro
de afuera hacia adentro
sobre los huesos

todos los tajos del ayer
melthiolate de tu sangre

te vas a beber mis miedos
en la copa del presente

no te asustes,
tenemos todo el pasado
para fumarlo desnudos

jueves, agosto 26, 2010

partido revancha y bueno

Tauromaquia del deseo

me gustaba más cuando te gustaba

y no es por ponerse melanco tampoco
pero la gambeta justo a tiempo
el simulacro del sueño
lo imprometible enmascarado

no te parecía demasiado?

Bah, digo yo,
cómo es que nunca me cansaba
de perseguir labios en carreras
de cien metros con obstáculos?

bueno, los buenos tiempos
del partido revancha y bueno
quizás se extrañen un poco,
tampoco mentirse a los ojos.

Pero cómo es que nunca me cansaba
de perseguir piernas que salieron
con tres carros de ventaja en la montaña rusa?.

lunes, agosto 23, 2010

No nos une el amor sino el encanto

El gerente (pobre!)
que se quedó dormido
y soñó con las humedades
de dos militantes trotskistas

El médico que tiene debilidad
por los olores (dulces!)
de las bombachas de las
inmigrantes limítrofes

El obrero que se pajeaba
con la imagen del arquitecto
que a su vez tenía sueños
(húmedos!) con el jefe de la mutual

La pseudohippie empedernida (tan progre!)
que se chorrea cada vez que roza
la espalda de un rubio rugbier
en los bailables de San Isidro.

La curva que se recta
la emérita humedad
de lo que erecta
el desteñido que nos une
y que rompiéndonos en conjunto
nos separa.
nos distingue
y revueltos
cambalache
socializa.

jueves, agosto 12, 2010

I

como despertar del deseo
con las manos ásperas
de acariciar paredes

lunes, agosto 09, 2010

Nos llenamos

Nos llenamos
de cerveza
discusiones
porros
acordes
lubricantes
secreciones
mails
pajas

nos llenamos
de besos
caricias
palabras
abrazos
chupadas
pelo

nos llenamos nos llenamos nos llenamos

pero viste cuando se termina la noche
cuando se acaba la borrachera
y hay que esperar fracasado el colectivo

bueno
asi

miércoles, mayo 26, 2010

Así habló...

un pibe junta las
tucas del resentimiento,
de la impotencia,
esa enfermedad congénita

-caen todos los rezos
en el ocaso de la negación-

diadema de brujos muertos
boca abajo
con la boca llena de tierra

-sobre el chaperío
todo dios se regodea
en el fulgor de su ausencia-

:
ibas a contar la historia,
el espejo te devolvió
un brujo

y a callar

viernes, mayo 21, 2010

Qué pretende usted de mi, Señor?

la imposibilidad de imaginar
a dios de otra manera:

un gigante de infinitos borcegos
aplastando cucarachas

un gaucho de cien mil metros
bailando un malambo asesino
sobre el hormiguero

el espectador de una película de Haneke
sentado sobre las mil ediciones del Dante

pero también de las tetas de la Sarli
por camarita web
y del nic:

un saludo para todos los que me conocen

domingo, abril 18, 2010

Caligrafías

Payaso díscolo
dejaste las letras
quebradas
en un cenicero

la firmeza del vaso
cristal carcelero
de una coma que
se te atragantó

-como las putas-

la espera de las primas
en Balvanera
o en Berlín
silvando un tema
de Lou Reed
entre masita y masita

un sueldo que
no pasó a buscar
el té enfriándose,
y la tía

la incógnita,
el más hermético
para la borra del café
que se vió absorbida
por la porcelana

un futuro hecho
de futuros
no es algo que te consiga
un ascenso
ni en ibm
ni en the god’s company

-todo el placer que
cabe en un monedero
todo el dolor que cabe
en el espacio que deja
el placer en el monedero-

(acá debería ir la metáfora del río)

Un artificio
sobre otro artificio
negando la noción misma
de artificio
al negar la existencia de su opuesto,
de aquello que le permite ser.

-Ahora te quiero ver
si te animás a pasear
por la Chacarita
con los zapatos nuevos-

Poemas escritos a medias
en servilletitas manchadas con café
te colman los bolsillos,
no pesan,
obviamente,
no pesan.
No tendrían por qué pesar
cuando supusiste un mundo
que de tanto olvidarse
no tuviera en cuenta la gravedad.
Pero se te va desfondando
el forro.
Vas a cavar tu propia fosa
con garabatos pacifistas.

Artificio sobre artificio.

Que no se te olvide
ponerte la camisa
después de soltar la pala
a ver si San Pedro te dice
pibe, así vestido acá no entrás.

viernes, febrero 19, 2010

de torax (terror al vacío)

no somos más
que este ritual de la vigilia

hay días

no más que
lo que el bolsillo
busca en la mano

ay noche!

una llave nueva
para la puerta de siempre

el calzoncillo
que se atoró en el lavarropas

la miguita de pan
que se te fue por el otro caño

lo que no te animaste
a decirle a tu jefe

el fantasma de la última
masturbación frustrada

(mamá abriendo la puerta)

-mamá cerrando todo
para no desangrarse-

(ella cerrando la puerta)

-ella abriendo todo
para inseminarse-


si todo aspira a algo

será mejor ir pidiendo turno
para una radiografía.

lunes, febrero 01, 2010

epitafio futuro

si mañana en tu desazón
osas ceder
profanar esta orgía adolescente
y adolece el provenir entre tus cejas
habrás de encontrar sobre la mesa
la llave del candado
de este sepulcrodeseo

sábado, diciembre 26, 2009

B

las cicatrices del vestido
le rasgan los labios gastados

y viene

y es un ángel

y una puta

siempre dádiva viene a coronar
de rosas al esclavo

A

poema

tu cuerpo
la espera
tallada en mi carne

tu sexo
la historia
de tiempos finitos

tu entrega
dádiva amarga
vestida de promesas

mi credo
un rosario
de deseos remendados

jueves, diciembre 24, 2009

Murguita del imposible

Espejismo de la razón
que estés acá,
cuando la murga
en el último couplé
dijo no!

Fantasía del síntoma
que no se dio
la primera quimera
del maquillaje
es el perdón.

lunes, septiembre 28, 2009

noumor

alambrarse de la carne

un grito guacho

el acabose
del fin
de la finiquitada no-che

fuelle pifia
en un Buenos Aires de
Barro Blando
el orgasmo desgarbado
de una hembrita Adolescente

el garabato triste
del tango melancólico
chorrea el charco
de todos los santos días

en una salita blanca

lunes, septiembre 14, 2009

asi

3 de la tarde
en las casas
y en la calle
todo sábado

una adolescente
despierta la resaca
y enredadas las piernas
entre las sábanas transpiradas
corre a la farmacia
a comprar la pastilla del día después

una chica de 15
atardece con los ojos hinchados
lagañosa de puro engaño
por haber perdido a su novio
en un puterío de Munro

un aspirante a cronopio
se mete el dedo en la nariz
y deja entrar el olor a choripan
por la misma ventana
que fue la noche.

un tipo se aburre en una esquina
y juega a contar la tarde

Así deberían decirse las cosas
Así deberían decirse las cosas?

viernes, junio 19, 2009

poética

dos cartas cruzadas

símbolo
metáfora del hueco absurdo
que abarca lo nonato-silencio

la inexactitud de la espera-encuentro:
preámbulo del nunca constante final

como acariciar un charco de sangre
buscando el asfalto en los ojos

miércoles, junio 17, 2009

te lo voy a escribir por todas las paredes de Buenos Aires

Porque me hiciste llorar de risa, pero también de llanto y de bronca, como lloran los hombres. Porque me hiciste pensar, y me puteaste, y me humillaste, y te reíste de mi. Porque quisiste estar bien vivo, y ahora que estás bien muerto se nota. Porque me alcanzó con verte pasar un día como a dos metros, porque no tuve que pedirte nada, porque no hacía falta. Porque no fuiste un ídolo, ni un mártir, ni un boludo. Porque fuiste el ejemplo perfecto de cuando hay que mostrar la pija, y la hombría no genérica, la hombría que es humanidad. Porque sin quererlo y sin creerlo, fuiste un ejemplo de entereza, de pelotas, de ideas y de artista. Porque sos. Por eso me dan ganas de arroparte, taparte con la sábana hasta el cuello y mojarte la oreja con un “hasta siempre putito lindo”

sábado, mayo 02, 2009

When I'm king you will be first against the wall

Buenos Aires te mira con esa mueca de asco y vergüenza que le tiene reservada a los suicidas y a los inocentes, y se prende un cigarrillo jactándose ante la ONU de tener las putas más lindas del mundo.
Te adhiere con un resentimiento de brea, de semen negro, a sus calles eyaculadas de tango berreta, y pretende confundirte en un corso de desenmascarados pasados de merca.
Buenos Aires, la looser vestida de yuppie, la que escupe entre los dientes, la que te ignora con la boca de costado y los ojos en blanco, el hervidero de sesos nonatos, se te pega en la suela de los zapatos para desconocer su propia desnudez de pies descalzos y curtidos.
Buenos Aires se sabe en contradicción, eterna y perdida, marchita y ruidosa, mustia, cosmopolita, turística, estúpida, futbolera, frígida y voyeur.
Buenos Aires es en si misma una puta vieja y gastada, que te coge sin ganas, pero que te coge igual, por un poco de sangre, resignada y engreída, consciente de sus habilidades para la libido y el ocultamiento del deterioro.
Bueno Aires, ciudad celulítica que se pasea en minifalda con los ojos rojos de porro paraguayo, travesti irónico y traicionero esperando que te des vuelta.
Buenos Aires es una presión en la nuca, un sexo de alambre de púa, una patada en los huevos, un beso de madre y buenas noches.
Buenos Aires, eterno péndulo entre los espejos del padre nuestro y el reverso del féretro histórico. Falso compadrito armado de quimeras, lunfárdica visión de un Dante en chancletas.
Buenos Aires, barroca y escéptica, aritmética, alcohólica, drogona y evangelista. Buenos Aires arrodillada dentro del confesionario, con la boca llena de culpas.
Buenos Aires, un tal vez, un compás partido al medio, un demonizador empedernido. Bueno Aires lacónica, prejuiciosa, despreocupada, amante, amiga, verdugo enclenque, amansadora de picanas y gatitos.
Buenos Aires podrida, inútil, garca, especuladora, sutil, asesina, musiquera, narcotraficante, hija de puta. Hermosa.

sábado, abril 25, 2009

Ciudad

Baldío. Una mujer rota juega con ropa mustia. Una vieja desmenuza sobre una madera su propia virginidad, y la de su vecina de café, para prepararle un plato gourmet a su nieta de pollera tableada. Y la nieta se mete el dedo en la nariz hurgando en las memorias de quince años, a ver si puede hacer salir por la oreja el recuerdo del sábado pasado en el baño de la matinee. No es hipocresía, es casi una forma de caridad. El ocultar los fluidos más allá, lejos de la epidermis, se asemeja demasiado a una caricia de lástima.
Rascacielo. Un suicida se escribe una carta a sí mismo para explicarse los motivos para seguir viviendo y se la traga empujando con los dedos sucios. Una pareja de recién casados fuma mirándose en el espejo, esperando que alguno confiese algo que rompa la monotonía. No es hipocresía, es como ponerle un celofán al alma, casi como empapelar los órganos con material ignífugo.
Café. Un adolescente subraya la palabra ciudad y enhebra personajes queribles. No es hipocresía, es como matar el tiempo, casi como olvidarse que afuera lo espera un ejército de cadáveresrenault ansiosos por cenarse sus entrañas.

soy tan...

tengo toda esta
pobreza de manos
para darte

toda esta lucidez
de ojos vírgenes
para aplaudir
a rabiar
cada inocencia
intuída

tengo tan poco para
decirte quien soy
que ya no me hace falta

sábado, marzo 14, 2009

algun día vamos a aprender a escribir en cursiva

con una precisión
de silencio arrítimico
fuimos lo que dictaminó
todo aquello que dejamos pasar

(lo que no nos dejamos
morir en eternidades
nacidas del primer estertor)

jueves, marzo 12, 2009

naufragio

"no conocen el viento
aquellos que navegan
en derredor de la esperanza"



pero esta vez
al navegante
lo agarró
un tsunami
y le puso la balsa
patas para arriba.


resulta difícil
despertarse naúfrago
en tierras
de la resignación.

dos

dos luces nuevas
en una avenida
conocida de memoria

dos piernas
por la memoria conocidas
apagando el sentido

recuerdo inventado
de a poco
en remiendos mal hechos

nombrarte ausencia
quimera innata
rendija de la nada.

martes, marzo 03, 2009

Humano

acumulamos películas
y libros
y museos imaginados
cultura
y miedos
poemas a medias
decepciones
y espejos que nos mintieron
revistas
y críticas
billetes
amigos
besos
lluvias
soledades
botellas
y vino compartido
y hojitas de afeitar gastadas
y barbas
pelo
semen
cartas
años
dolores
pretensiones
de omnipotencia
omnisciencia
y verbos.

hacemos un gran inventario
de lo que somos

y todavía
no sabemos
mirarnos a los ojos
sin sintaxis

recuperar
el cielo
que fue la primera
mano que nos rozó

sabernos
sin canciones
que nos describan
de mentira



hacemos un gran inventario
de lo que somos

y todavía no sabemos
decirnos
sin nombrarnos

saltear la distancia
entre dos te quiero.

sábado, febrero 07, 2009

en la pira donde quememos
los ojos ausencia que somos

habré de encontrar
mi perfil primero:

-el hambre que parió
esta única inocencia-

martes, febrero 03, 2009

veinte

guardamos el tiempo

en los cajones

 

jugamos al deseo

hasta rompernos los nudillos

y la sangre fue

                  plena ausencia

 

tomamos mil botellas

con etiquetas que prometían

                      el olvido

o el perdón del final del vino

 

buscamos a tientas

lo perdido

lo que sabíamos

            inhallable:

 

un rosario de adolescentes

bailando una ronda infinita

viernes, diciembre 26, 2008

feísimo

Una pared que sienta
pero que sienta en cada grieta
o porosidad onírica

y rascarla hasta disolver
todo su presente
la absoluta estupefacción
la ceméntica inmovilidad

mimarla hasta que grite:

VERDAD!

y se canse
y me muera la mano
y entonces estar dentro

pasado
vida
pared dislocada
grieta mía
tu
silencio

martes, diciembre 16, 2008

cena

dan los aires

la hora

 

en que las casas gotean

 

en que las puertas nostalgian

antiguos atravesadores

 

 

y todo está

           tan triste

        tan sobrellorado

 

los hijos juegan jueguitos

en que juegan a jugar

 

los padres juegan jueguitos

en que juegan a besar

 

- y la comida hierve

                   en el fuego-

 

-y se come lo que

                       hirvió

horas antes

bajo almidonadas sábanas-

miércoles, diciembre 03, 2008

Candombe imaginando a Malena Muyala

las llamadas,
el repique del tambor,
yerba vieja olvidada
en pretéritas sábanas

tristeza oriental
de murga cansada
llorando un río
de orillas barrosas

bufón borracho
de ginebra rancia,
careta de carnaval
mordida por los perros

un nombre llorado
de tango y candombe

Zitarrosa entre el humo
de dos Gitanes

Gardel y Cabrera
mojándose los pies
en la sangre de tu voz.

tango

como si una puñalada

de tu pasado

pudiera

clavarse entre mis ojos

-y dejarlos mirando

inmóviles

un monitor apagado-

IV

dentro y fuera

lo que penetra

           y separa

 

un instante dual:

la humana contradicción

envuelta en sábanas rojas.

III

quién es en este cuerpo?
quién habita mis manos
cuando desnudan el silencio?

quién bebe de mi miedo?
quién derrama mi sangre
sobre el cuerpo-poema?

I

poder trepar al poste más alto
y descubrir que todo era una mentira

tan solo la farsa de un títere
que ahora cae quebrado al agua

II

alguien va a analizar este poema
diciendo hete aquí una metáfora

y alguien va a querer saber
de quién es esta máscara gastada

comienzo

toda esta memoria:
un inventario mojado

orgasmos viejos con una
canción de Haden y Barron

mera exageración anclada
en el deseo de posteridad

miércoles, noviembre 19, 2008

bis

renacer

desde un puerto

donde ya no venga

a atracar el deseo

 

nacerse

     aséptico

           

          probable

                   

                  propio

 

Va

Algo siempre se escapa
por entre las junturas,
hay algo detrás de la
calle sin salida,
algo se rompe
en las paralelas,

hay siempre un
resultante de la fricción
-y no digo algo más
o menos flácido-

algo se pudre en
los hormigueros,
algo se pierde
más allá de las aristas,
algo quiebra sin aviso
el punto de fuga.

Ahora:

poesía, basura, o grito
música, agua, o tu hermana
arte, vacío, o lamento
tango, orgasmo, u olvido.

Fijate vos.

martes, noviembre 18, 2008

Aquello (relato)

Era la hora de la indecisión; la hora que se suspende en la masa indisoluble que venimos a llamar día; la que se desprende tomando otro color, agrisándose; la que se esconde en los relojes biológicos y empieza a pesar atrás del cuello y en las muñecas: se deja sentir con toda su nada a punto de desarmarse sobre las palmas de las manos. Era la hora del mate que se toma para saltar el abismo que se abre en nuestra continuidad, para no sentirnos tan rotos. Esa que se deja palpar sobre todo en verano, en las terrazas, entre cervezas que se calientan sobre una mesa de plástico. Eran las 7 de la tarde: la hora en constante formación, la rebelde, la frontera entre el día y la noche, la del perfecto vacío, la de los cigarrillos a medio fumar.
El sol había estado particularmente violento ese día, las baldosas todavía hervían y derretían las suelas de las alpargatas. Un polvo fino golpeaba el aire en arremetidas constantes. Todo parecía a punto de arder, revuelto, preso de un ímpetu extraño y casi maldito, pero a la vez una extrema levedad gobernaba las cosas, volviéndolas casi imperceptibles.
Húmedo, esa era la palabra, todo estaba húmedo, pero húmedo como de vino pesado. Húmedo, pero no esa humedad mansa de pueblo a la hora de la siesta, esa humedad de quietud, que se deja moldear en fichas de dominó. Húmedo como de ciudad a la hora que los obreros salen del trabajo, como el aire en el que se funden las frituras y el humo de los colectivos bonaerenses. Húmedo y violento, apurado, como si nada pudiera esperar, como si se debiera correr ya mismo hacia ningún lado.
Pero nadie corría, porque no había nadie que pudiera correr, porque no había nadie; y sobre todo porque lo de hacia ningún lado por lo general tiene carácter de metáfora, pero en este caso parece casi exacto: no había lugar donde correr.
No suele haber muchos lugares donde correr, y mucho menos donde esconderse en un pueblo de cuarenta habitantes. Dos cuadras para acá y hete aquí que está la vía muerta de un tren que nadie recuerda haber visto. Aunque el viejo Justo dice haberlo escuchado cuando tenía unos siete años, desde el jardín de su casa. Una cuadra más allá y una ruta por la que pasan unos veinte autos por día sin siquiera percatarse de la existencia de San Tramo. Más para allá la infinitud de la pampa, un eterno horizonte.
Permítaseme hacer un pequeño paréntesis para hablar un poco acerca del viejo Justo, por supuesto sin perder de vista el meollo de la historia. Con la muerte de su tío Benito en 1996 Don Justo pasó a ser el hombre más viejo del pueblo. Actualmente tiene ochenta y seis años, y sigue viviendo en la misma casa donde pasó su infancia. La misma casa blanca de persianas verdes, con el mismo pequeño jardincito adelante (en el que sigue en pie el mismo sauce que ya casi tapa la puerta) y el mismo enorme jardín trasero lleno de naranjos e higueras. Ya está medio sordo, pero dice que cuando escuchó el tren no, que lo escuchó clarito, como un trueno largo en el medio de una perfecta tarde de verano. También dice que fue el verano más caluroso de todos los que haya pasado en San Tramo, y eso que los veranos acá son como un preludio del infierno. Igualmente esto último no hay que creérselo demasiado, aunque sirve de aderezo perfecto para la historia, repetida desde hace veinte años ininterrumpidamente en todos los asados del pueblo, esos en los que se reúnen todos sus habitantes para un almuerzo de domingo multitudinario. Antes Don Justo era el asador, pero ya hace un par de años que se encarga un tipo de unos treinta años, que labura en una estación de servicio como a unos cincuenta kilómetros de acá, y que le dicen Charly pero se llama Fabián. Ahora Don Justo lo único que hace es sentarse al lado de la damajuana y pedirle a su hija que le sirva cada tanto un vasito, porque ni fuerza para servirse él mismo tiene ya. Cosa que no le impide mamarse de lo lindo, porque ya les digo que entre vasito y vasito se debe tomar como tres cuartos de damajuana por asado. Por suerte los asados son cada un mes o dos más o menos, que sino ya habría espichado hace rato.
Como decía, era un tarde noche bastante rara para San tramo, ante todo por esa violencia del aire que encubría las cosas y que, ayudada por la humedad que acrecentaba el carácter violento de la tarde, había hecho que nadie se diera cuenta que las siete de la tarde habían llegado ya, escondidas detrás de los marcos de los relojes.
Nadie andaba por las calles, sin embargo los ojos que miraban por las ventanas, sobre todo los de la hija de Emilia (esa que se había vuelto medio loca por un tipo que se había aparecido con un auto, y que después de acostarse con ella, se había pegado la vuelta para la ciudad), ya estaban acostumbrados a esa nada, a perseguir, en lugar de figuras, al polvo, a las piedritas que se movían, y cada tanto, en esos días de suerte, el vuelo de un pájaro perdido en el calor abrasivo. Sus ojos ya podían ver el viento, pero no como causa de un efecto determinado observable en otro objeto, sino al viento en sí mismo, en toda su tierna bestialidad.
Así andaban las cosas por el pueblo ese veinte de diciembre, así de raras, de ajenas, de agitadamente extrañas. Algo estaba mal, algo perturbaba a casi todos, algo en ese híbrido entre la pesadez, la calma de siempre, las siete de la tarde, la violencia, y la desconcertante velocidad del día, tenía al pueblo entero alerta, expectante. Se percibía en la cantidad de caras asomadas a las ventanas esperando que algo pase, muchas más que las de costumbre, y con otras expresiones, con ademanes nuevos, muy diferentes a los hombros caídos y la mirada perdida, adiestrada. Ahora la manos se movían nerviosamente, algunos pies golpeaban el piso, alguien se comía las uñas, otro fumaba infinitos cigarrillos apagándolos por la mitad. El mate se cebaba sin parar, y algunos ni siquiera miraban la bombilla para embocarla en la boca, corriendo el riesgo tan conocido de pasar un papelón al metérsela en un ojo. La cerveza terminaba por calentarse en los vasos. En las terrazas no se oía hablar.
Todo parecía estar suspendido, colgando, columpiándose tristemente entre las siete de la tarde, y el sol anteriormente abrasador, flotando sobre la guerra desatada entre la idiosincrasia de San Tramo y el carácter esencialmente irritable del día. Todos estaban a la espera de que algo sucediera. Nadie sabía qué, pero algo tenía que pasar, eso era insoslayable.

Yo me había levantado cerca del mediodía y había almorzado totalmente a oscuras. Salí alrededor de las dos de la tarde a la puerta para fumar un cigarrillo y, recién apagado el cigarrillo pude oler el aire. Ese aire cargado, ese aire de verano que siempre costaba respirar, parecía más espeso aún, como si en lugar de aire fuera un humo transparente. Al viento se lo veía más rebelde que nunca, casi estúpido en su constante ir, en su eterna insistencia.
En el mismo momento en que salí a la puerta y olí el aire, y vi el viento, y sentí la humedad sobre el cuerpo, y escuché la nada, supe que ese día, ese esquizofrénico día, iba a suceder aquello que jamás me atreveré a contarles.

tatoo

un poema

robado de una fiesta.

Borracho,

con polvo en las narices

 

con las metáforas

llenas de sexo con ropa

 

y un par de comparaciones

salidas del cenicero.

 

un poema

escrito sobre tu cuerpo

               - y recitado

                a sorbos

                entre tus piernas-  

sábado, noviembre 01, 2008

tajo

mudanza de sombras pesadas

como un verano sucio

de tías remendando

           matrimonios

 

una poesía en la siesta rota

 

tabaco dulce parte el aire

en mitad de una lluvia vidriosa

 

 

 

dejarse mirar en un espejo muerto

 

                                            roto

viernes, octubre 10, 2008

Off minor

Como si Coltrane quisiera
salirse de la música,

como si sus dedos quisieran
quedarse sin excusas,

como si Thelonious quisiera
entrar por una fusa

como si sus manos quisieran
dejar en mi una rúbrica.

jueves, octubre 09, 2008

Canción del niño (o garchando por un dueño)

Hola

Soy tu cáncer,

tu peor dolor de güevos.

Soy el pendejo que chupa pijas en los baños de Constitución.

Perdón

espere que escupo su viscosidad

en la pileta y sigo.

Sí, no me mire sorprendido,

no se haga el pelotudo.

Todos sabemos que esta guasca

es también su guasca,

nuestra guasca

y la guasca del estúpido que habla.

Y digo habla porque esta cosa

no está hecha para ser leída

en voz baja

para ser susurrada al oído de las pajeras.

Está hecha para gritarla

como grita una pendeja

con el cuadriculado levantado

cuando la coge su simil Brad Pitt,

su príncipe azul,

su amor para toda la vida,

cuando la coge en el estacionamiento

de un shopping

aquel que sí sabe que no es nada

más que eso:

un-garche-en-el-estacionamiento- de-un-shopping.

Pido perdón, el pegamento

me lleva por otros lados

estábamos hablando de la guasca social:

la guasca que pegotea las páginas

de la constitución

y los diplomas de la UBA;

la que chorrea la bandera

en el falo del patio de la escuela de su hijo,

esa que quiere penetrar todo el cielo

nacionalizar el sexo,

esa, la del san la concha de su madre;

la guasca que en las ostias

se disimula como glaseé,

y en las sotanas

no hace falta disimular;

la que sostiene

la dentadura de mi abuela;

la que endurece las hojas

de la carpeta número tres anillada

con los power rangers

cagándose a patadas en la tapa;

la que adhiere estrellitas

a una trapo flameante

en las películas;

la que sella los maletines

que la doña no abrirá;

la que se pega a tu zapato

como chicle y te persigue

por el tren,

y se mete en tu casa,

y mira como coges

con tu esposa,

como un rotweiller

entrenado a latigazos.

guasca vieja,

reventada contra un almohadón

un colchón sucio

el lugar donde debería ir el bigote

la espalda de tu novia

las tetas de una cualquiera

el traje del juez de turno

la puerta de un geriátrico

las paredes del reformatorio

guasca mental

imaginada en bocas hidrolaqueadas

en bombachitas más o menos rosas

en cunas vaciadas

en cuñas

en confesionarios en los que el pecado

es haberle errado a la cavidad

-pero atentos señores y señoritas

no se miren los pantalones

con vergüenza.

mamá los rasqueteó antes de salir.

mírense adentro,

miren su cuerpo inundándose

de fluidos ávidos de humedad-

Fíjense:

Tenemos La Pampa violada,

un sol blanquiamarillo

entre las franjas cielo,

un Uruguay de semen,

un Paraná de saliva

- toda la geografía

moldeada

destruida

fundada

sexualmente -

Consumimos sexo por celular,

por rayos catódicos

por tinta infértil.

Nos consumimos de sexo.

sexo berreta

travestido de inocencia

de nena tonta que simula ser

violada

sexo gritado en titulares

sexo disecado

en museos televisivos

sexo estúpido

en las revistas de la tarde

sexo estúpido

en los baños de Constitución

sexo rebajado

comprado

robado

sexo que corroe

sexo de pobreza

sexo cocaína

sexo que deja guasca

escupida sin querer

sobre la cara impresa

del libertador

de esta podredumbre.

y una chica de quince años

con el evatest en la mochila

un sábado a la tarde

buscando un baño de bar

(con tanto algodón entre las piernas)

(uh!)

-el tipo, ya curtido en tales epopeyas,

llevaba veinte pesos de más

por si al salir del telo no?

no vaya a ser cosa que…

y que parezca uno un desconsiderado

y no haya un par de revolcadas más

a escondidas del general

que si te caza sabés que…

todo eso hasta el “no congeniamos”-

(ah!)

Sepan disculpar:

no quise provocar

no dije amor

ni besar

ni crepúsculo

ni caricia

ni

ni

ni

ni

ni

no usé metáforas

en esta cosa

JA!

Cúlpese a otro de ello.

apunten

disparen

fuego!

martes, agosto 19, 2008

Ventrílocuo

en las espaldas de los mares

sobre la luz mortecina

de dos o tres refugios

                   terrestres

llora el ventrílocuo

que asesina la noche

 

y es todo como un tango

silbado a la distancia

digamos Eslovenia

                   o Kazajstán

 

todo ese gusto a lágrima vieja

toda esa mentira de esperidina

toda esa derrota del signo

                         llorado a medias

                         en vasos de trago largo

                       

                         llenos de espermicida

jueves, agosto 07, 2008

II

hay una playa

     en el horizonte

que es el ocaso

      donde los vientos

                 ululan

pretéritas palabras de sexo

 

hay una playa

      en el horizonte

donde los azules espejos

                 se funden

en la orgásmica prolongación

                     de una vocal

 

hay una playa en el horizonte

que es como un cuerpo socavado

III

se prolonga la espera

en la garganta redentora

 

se atraganta de impotencia

la sílaba oprimida

 

se viola un cuerpo curtido

en la eternización de la promesa

 

sin embargo

 

fulgura sobre la chapa el mismo

sol que en el escudo

I

he venido a servir

a un incierto propósito

de un incierto todo

 

algunos choques se dan

                por imantación

 

dos cuerpos dentro del

                 propósito

que chocan y en conjunta fuerza

                 son ahora el infinito.

No me temas poema...

No me temas poema.

Soy tu carne,

                    la indivisible.

Apenas tu esperma

el vacío de tus silencios

lo vacuo de tu música

el acento que te niega

en el mismo momento

en que acontece

 

apenas un boceto

del sueño en que te soñaron.

blanco

Ah!de haber sabido llorar los intersticios

de haber sabido llamar al último de los estúpidos

                         

                          lagrimear la inocencia final

 

 

Ah! de haber sabido gritar tierra a tiempo

en ciertas inútiles navegaciones mentales         

 

                    de haber despertado en medio de la posesión

                    y sentir el vacío en la ventana abierta

martes, abril 08, 2008

Poema nro. 2




(sobre una fotografía de Adriana Lestido)
La tenue y violenta
inocencia de Alejandra
en su desnudez de ojos grandes
pidiendo a llantos auxilio
y perdones.

Poema nro.3




(sobre una fotografía de Adriana Lestido)
Como si de repente
ese pedacito de ventana arbolada
fuera la infinitud toda,
el deseo,
la imposibilidad,
y la lágrima que roe
el resentimiento.






viernes, abril 04, 2008

Poema nro.1










sobre una fotografía de Adriana Lestido

El chico bajo la manta

que te roba los ojos,

los hace suyos,

los hace vida.

Envuelve tu cuerpo

en la manta

dejando un agujerito

y te obliga mirarte

con él,

mejilla a mejilla

con el frío en la sangre.

Te olbiga a descubrirte

inherte

incrédulo,

tan estúpido que te dan

ganas de matarte,

y sin embargo te perdona,

te envuelve solo a vos

en la frazada.

Te deja durmiendo

y se acuesta temblando

sobe tus piernas.

miércoles, enero 30, 2008

El poema es una puta platinada

El poema es una puta platinada
y masoquista,
hay que golpearlo por todas partes
violarlo como si estuviéramos
desvirgando a maría,
con esas mismas ganas,
como si el poema pudiera
cambiar la historia.

Me contaron

Y fui a buscarlo como un estúpido
travestido
con ganas de quemarle la peluca
y reventarlo contra un paredón,
masacrarlo fálicamente,
y dejarlo pidiendo clemencia
arrodillado sobre los adoquines.

Pero el poema abrió las piernas
y el acceso estaba cerrado.
La imposibilidad de la penetración
me obligó a darme vuelta,
con las ropas ya desgarradas,
y dejar que me golpeara en el culo
con su látigo en forma de tristeza.

Creo que me mintieron.

El poema es una puta platinada
pero extremadamente sádica.

martes, noviembre 06, 2007

No me temas

Estás pariendo mundo.
Algo que se abre.
Algo que presiona y cae.
Tus fibras en un grito.
Algo que te continúa,
que perpetúa tu humana estupidez.

Ahora.

Cuánto estás dispuesto a pagar por tu propia vida?
No me temas, no soy nadie.
Soy solo un pobre infeliz que te dice en la cara su propia mierda.

No me temas, soy la nada.
Tu espejo retrovisor partido al medio.
Una mera exageración de tu memoria.

Digo soy Gastón.
Y eso no cambia nada.

viernes, septiembre 14, 2007

Pulsos

El pulso de la tierra
es pura intuición
de huesos que buscan
la sangre perdida.
La pulsión sexual
el deseo de unirse
con la parte arrancada.

Pero todo se confunde.
Se sabe que nada pertenece.
Sustancias que se buscan.

Cuerpos.

Extremidades fundidas
Orgiástico lazo que todo
lo abarca.

Un beso sobre todas
las pieles.
Dos labios creando:
la verdad del caos

Sentir en mil tactos disímiles
(que son el mismo)
la eternidad de tu sexo.

viernes, agosto 24, 2007

ojos

la flor del espacio infinito
el sexo que se abre sin codicia
el espejo que es el instante
en que nace y perece la eternidad

la mueca que muestra las últimas sombras
el sombreado
el contorno del deseo que se refleja miedo
en ese espejo
que es el instante
en que me doy a luz
y suicido mi penúltimo verso.

Tus ojos atravesando la nada.

miércoles, agosto 15, 2007

Bestia

Soy el sereno que guarda
lo nocturno
en un rincón de la terraza

El señuelo para las luces
que nunca llegan.

Soy la sombra que guarda
mis futuros
en el filo de lo imposible

La figura que creó
la abismal incertidumbre.

La bestia que lucha eternamente
por nacer silencio.

lunes, junio 18, 2007

Pronombres intuitivos

Intuyo desprotección
Intuís abandono
Intuye escape
Intuimos pérdida
Intuyen caída
Intuyen destrucción

Desc-oloc-amos

miércoles, junio 06, 2007

Juguete

Un juguete en un hueco donde no debería estar alcanza para romper una estructura que se creía superior. Tus manos de demiurgo crean cosas imposibles para ojos que no vean a través de vos misma, usándote como lente descubridor.
Entonces no me cabe otra cosa que pensar que fuiste vos quien puso ese juguete en mi hueco, mi último resto de humanidad. Vos fuiste quien hizo que estallara y desbaratara el tiempo, mezclando mis yo y tus mi y fundiéndolos en una lava que queme mis pupilas y me enseñe a verte en una eternidad, formando un todo con mis extremos, siendo un presente total en mi inexistencia abúlica.

viernes, junio 01, 2007

Antigua

Hay un viento en ninguna parte
que me despeina los deseos,
y la antigua, la que será eternamente,
dirige su flotar hacia el punto
donde convergen todos mis yo perdidos,
los que desperdicié, los que desperdiciaron.

El pretérito se torna inmensidad
en una alabanza perfecta
hacia el ego desechado
por involuntad despropia.
El ego-universo ajeno
donde convergen La Antigua
y mis deseos despeinados.