viernes, mayo 18, 2007

poema que agoniza

Quién será
aquel que hoy me diga

en qué garganta
raída de nicotina
nacerá hoy mi voz
tu voz
mis voces
tus voces
las voces

qué pecho de
acongojada estirpe
acuñará mi grito
su grito
tu grito
El grito

quién parirá
mis letras preñadas

quién suicidará
mi sangre
para emerger del tiempo

quién ahogará
mis venas
en vino derramado


quién nacerá
de un verso que muere

martes, mayo 08, 2007

llagas

En la necesidad de deslindarse
de la figura dada
se encuentra la sinrazón
que abarca toda posibilidad
de escape

abarca y aprieta
y aunque digan que no es cierto
se siente en la garganta,
en el estómago
en el centro de los huesos,
en lo interno de las llagas
aún no concebidas.

sábado, abril 28, 2007

sacro

Sacralización de un espíritu
en la debilidad de la espera

intentos por sintonizar
una frecuencia tierra
que se deduce ajena

la paciencia colectiva
estalla desintegrando
el último ademán invisible

la exploración del sendero
que lleva al no-centro de la conciencia

lunes, abril 23, 2007

sobredosis

tanto miedo
en un cúmulo de instantes
que hacen alma en la nada
de un nido improbable

dejar de temblar no es
una opción viable
si la mañana no se decide
a dejarse estar.

Quieto en un rincón,
muriendo de sobredosis
especulativa

viernes, abril 20, 2007

Invernal

frío de sensaciones pasadas

tiritan cosas que no se animaron
a castrar
los progenitores de un mundo
helado

se congelan los pretéritos
siempre imperfectos
con aristas limadas
por la mitad

y una casa en el medio del hielo
derrite todo futuro posible

miércoles, abril 11, 2007

fallido

sangro en tus muñecas
y busco a tientas
un cuello
su aorta
un rostro hecho de polvo
y esperanzas.

manos inquietas
indagan el aire
que el puño encierra
en búsqueda
de lo no-vacío.

miro la nada
comprendo
ya no me sorprende

otro intento fallido
de alcanzar el filo
de mi existencia

domingo, abril 01, 2007

techo

La autoridad proviene del miedo a ser. No te permitiste mentir y jugaste a que sabías donde ibas. Venir a nacer en medio de la humedad edilicia, justo vos que sos tan de ningún lado. Apurás un trago más y vuelve el gusto rancio a tu boca cansada, que ya casi ni se abre para besar o hablar, y pensás en un desierto corporal, en cientos de partecitas ínfimas, inabarcables, de piel que muta segundo a segundo. Entonces se abre esa imagen que sabes que es como una puerta a un vacío ya no tan miedo ni tan sensación, y girás en la cama, mordés la almohada para no gritar que querés saltar el abismo que te separa de tu existencia. Después de todo hay que tener un techo, al menos hasta fin de mes.

martes, marzo 27, 2007

Después

Buscás al primer tipo que te inspire un mínimo de confianza y le preguntas algo, cualquier estupidez. Solo para sentir que todavía sabés hablar, que todavía se te abre la boca y sale un algo, mariposas o cualquier cosa podrida, hediendo idiotez de palabras ajadas de tanto manoseo, que no todo se había acabado en aquellos jadeos gimientes, que no te habías tragado tu espíritu con la primera bocanada de humo del después, que ese cuerpo mojado de hace apenas unos minutos no había consumido toda tu idiotez.
Y seguís, prendes un cigarrillo bajo esa llovizna fina que te pega en la cara como escupitajos de una hermosura que huele a alcohol en vasitos de plástico. Tratas de caminar pisando todas las baldosas flojas que encontrás en el camino para q se te moje el dobladillo de ese jean gastado. Buscás algo en los bolsillos, como si pudiera aparecer algo que agarre el vacío por las patas y lo ahogue en un charquito. Un billete de dos pesos y dos monedas de uno no alcanzan para llenar otro vacío que no sea el del estómago, y el del trecho que pensabas hacer caminando y que ahora podes hacer en tren.
Te seguís mojando, se te hace cada vez más imposible fumar, llegas a la estación, un café, un boleto de cincuenta centavos, abrís ese libro, Bukowski te grita en la cara toda tu mierda pero no lo vas a cerrar, es tu parte masoquista. Te mirás las zapatillas mojadas y pensás que cuando llegues a tu casa vas a tomar algo contra el resfrío. Te piden monedas, les das galletitas, te miran con cariño, y te vas yendo, en su mirada, con el tren, con los bolsillos llenos de aire ajeno, con su olor rodeándolo todo, con un aroma a sexo que irrita a las señoras, con los ojos en los rieles, dejándote vivir.

lunes, marzo 12, 2007

esperanza

estrujo los ojos
y es sangre
el agua que habrá de lavarlos
apenas futura desilusión

baldes de vanidad
contenedores de nuevas iris
por poco reconocibles.

izar las banderas del fracaso.

desconocen el viento
aquellos que navegan
en derredor de la esperanza.

jueves, marzo 08, 2007

IV

El tiempo agonizante, ese que no se decide a morir porque siempre hay algo acechante, dispuesto a irrumpir desde un instante encontrado...

jueves, marzo 01, 2007

III

la voluntad no es requisito
indispensable
para el movimiento

al menos no esta noche

en que acostado sobre mi cama
he corrido por las alcantarillas
dejando el corazón entre las sábanas

lunes, febrero 26, 2007

II

a mis abuelos

cuando el sexo se transforme en
un ejercicio de limpieza mutuo

aun llevará tatuada
la silueta de ese abrazo

y la tinta
se le habrá metido
hasta debajo de los párpados

jueves, febrero 15, 2007

I

si cada beso
fuera en realidad
una despedida para siempre
un hasta nunca
una eternización del olvido

Ah! qué simpleza!

martes, enero 30, 2007

imposibilidad

insomnios insalvables
cafeinados
despastillados
en los que me encuentro
abrazando personas que
jamás querrían abrazarme

y no digo
abrazarme
sino
abrazarme.

abrazando viejos amores
no consumados
ni consumables
confirmo mi incapacidad
para cerrar historias

jamás abiertas

miércoles, diciembre 27, 2006

hasta luego

se anuncia a los poquisimos señores/as visitante q el blog permanecera inactivo durante el lapso de aproximadamente dos meses debido al receso veraniego. Seguramente al volver de esta los textos se acumulen y sobrepongan, pero por ahora dejo un texto ajeno a su entera disposición...

El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

ALejandra Pizarnik

domingo, noviembre 26, 2006

Edades reales

Rompe la noche
un incienso
que se pasó la vida
buscando un lugar donde humear.

Y es que un lugar donde arder
o flotar junto a almitas sensible
resulta parecido alguno días.

Prefiero la borrachera
de las calles zigzagueantes
que se desnudan suavemente
jugando a ser prostitutas con una media corrida.
O siéndolo realmente, con la boca pintada de brea
y el cuerpo lubricado por el sudor de las motos.
Las colillas de cigarrillo no son más que marcas,
rastros de un pasado algo masoquista, algo país.

Prefiero las hojas de los libros
cuando la letra se ve doble
no por acción de mis ojos
sino por la rebeldía abecedarica
y la flexibilidad del blanco,
que siempre dejando ser,
que siempre sirviendo de apoyo
de plataforma, para disparar algo al mundo.

Prefiero entonces apuntar mis letras
hacia las venas de las calles o de las canaletas,
Y no hacia las tuyas, tan llenas de perdones hipócritas.
Prefiero entonces perder el alma en el viento,
y no entre tus piernas que se olvidaron de jugar,
que se mancharon de crecimiento, de edades,
de semen de jefe hijo de puta.


Habías prometido no cambiar,
habías jurado que ese cigarrillo entre tus dedos
sería la eternidad
Que el río frente a tus ojos sería tu sangre algún día.
Habías jurado,
Habías reído,
Sobre todo eso,
Habías reído.

jueves, noviembre 02, 2006

condicion particular

Cadáver somnoliento desandando la descalza tarde

de a pasitos pequeños,

forzados, sufridos.

Cargando ataúdes ajenos

sobre hombros que se niegan

a perecer por el solo hecho

del qué dirán.


Y ellos siempre están ahí,

esperando que mis rodillas

toquen el suelo,

para mirarme y decirme:
“te lo habíamos advertido …”



y el humo era una flor
formándose

y evaporándose,

convaleciendo ante su propia verdad,

ante el saberse una estela

un aviso,

una nueva vida efímera

que solo se suma al resto para armar el conjunto …


¡Que lástima que nunca lo supiera!

¡Que no lo hubiera advertido!



Quizás si hubiera sabido de su condición particular

el final hubiera sido distinto,

o igual

pero más triste

martes, octubre 17, 2006

Abstracción rumbo a Retiro

A esa chica q vi en el tren un martes, y q a veces se le da por comentar el blog, perdon por usarla sin su consentimiento.


Una chica de pelo corto parada en el tren, y yo tirado en el suelo. Nos conocemos, minimamente pero nos conocemos, es la chica que saca las fotos lindas y que figura en otras fotos de esa otra chica que también saca fotos lindas. Ella lee un libro pequeño, no sabe que estoy ahí, como un espectador atontado tras un vidrio imaginario, pues no levanta la vista. Yo tampoco se si estoy ahí, ella pareciera la única razón por la que me sería dado asegurar que estoy ahí, porque la veo, porque es, y por más perdida o esfumada que parezca, sigue siendo al menos un contorno de mujer con pollera, y medias largas, y chomba. Una chica de pelo corto y ojos profundos, como de tierra, o humanidad. No mira, no levanta la vista, y baja en Martinez, perdiendo sus medias largas entre la multitud de piernas disímiles. Me deja acá o allá , o en algún lugar, quizás entre las vías o en el andén de la estación de un pueblo perdido esperando un tren q ya no pasa por allí, mirándome impersonalmente, tratando de penetrar con mis ojos mi propia intimidad …

miércoles, octubre 04, 2006

sentidos

Un salto mortal, trescientos sesenta grados y una vueltita hacia atrás, un poco de más, hasta caer dentro de la música oceánica ocular, de esas dos masas de melancólica brillantina, de la sustancia primitiva, del agua que arde. No se ve claro, el humo apenas deja vislumbrar a través de él y con mucho esfuerzo, imágenes de etéreos seres regalando graciosas morisquetas. No se oye más que la música perfecta, los oídos embelesados se niegan a otros sonidos por más penetrantes que sean. No se piensa, todo es sensación al extremo, una extensión de las terminales nerviosas hipersensibilizadas, es sabido que las sensaciones inhiben cualquier amago de razonamiento por más poco lúcido que este sea. Gritar es en vano, susurrar también, todo intento de vociferar algo, coherente o no, se pierde en la masa uniforme de gelatina aislante que todo lo atrapa y lo reduce a silencio. Tratar de determinar algo mediante el olfato es una utopía irrealizable, todos los aromas se funden en uno solo, único e indescriptible, un aroma como a mundo o a humanidad, o quizás a tu cuerpo, no se. El tacto es quizás lo más extraño, es atravesar las cosas y a la vez sorprenderse ante la imposibilidad de pasar hacia el otro lado, es tocar piel y que se derrita, es sentirse tocado invisiblemente por un millón de objetos al mismo tiempo, en el mismo segundo sentir todas las texturas del mundo sobre la piel, agujas y caricias de madre, o de novia, aguijones, y piedra áspera, y algodón.
Tratar de salirse sería demasiado utópico y tonto a la vez, sería hacer toda una revolución, pero sin compañeros posibles, tratar de salir sería morir para seguir caminando verticalmente, entonces mejor adoptar posición fetal y dejarse amansar por la muerte, hasta que llegue la vida.

martes, octubre 03, 2006

Mientras

Mientras exista ese blues
que no se cansa de tus ojos
no se llenará la distancia.

Mientras los caminos se bifurquen
en el momento exacto
en que desaparecen las cosas
que creíamos saber,
y tomen rumbos antagónicos,
y exista ese deseo imposible
de desdoblarse para correr
hacia ambos lados.

Mientras sigamos buscando
las cosas que creíamos
haber encontrado
y que de pronto
se nos figuraron
tan ajenas.

Mientras sigamos enapropiando
esas cosas que creíamos
tan ajenas.

Mientras seamos
los caídos en la brisa
y los firmes en la tormenta.

Mientras seamos
una paradójica contradicción.

Mientras seamos …

No se llenará la distancia.