miércoles, marzo 30, 2016

Máxima

solo mirar el mar,
la luz de las mareas,
tan maravillados
con nuestras íntimas,
      hermosas miserias

con la conciencia de que no hay,
al fin,
ni una sola cosa quieta

Sin querer

el asombro ante el mar
que trae cenizas
de todo lo imposible,
lo que arrojamos resignados;

sin saber
que las deja en la orilla
para que al darnos vuelta
nos las llevemos
pegadas a nuestros talones.

sábado, marzo 26, 2016

Tostada

bastaría con
una única unción
en la constancia del viento

untarse la costumbre de caer
de las lloviznas de abril

y paciencia
también
para saber cuál es la causa de hoy.

martes, marzo 22, 2016

Rescate

la sintaxis de tus manos
en la insistencia de distribuir
mis nombres sobre las cama,

en la marítima tozudez
de traerme desde allí
de nuevo a nosotros mismos.

jueves, marzo 17, 2016

Bacalar

una danza en la vigilia
      entre hojas, iguanas, piedras

una danza en las ruinas
      entre brujos, vientos, rezos

                     lo que queda
                     lo primitivo de los restos

los gestos
de una danza en lo desnudo
al son de las lagartijas nocturnas.

Nociones

el texto
como cuerpo horadado
y como cuerpo imposible

el cuerpo
el secreto en braile
para manos torpes
que desconocen,
       tropiezan,
       tallan,
       escriben
sobre lo escrito.

Habana

cuando nos estemos,
al fin, consumiendo
deberíamos correr
los dos hacia el mar

y reírnos,
a puro malecón entre los dientes,
sin más excusas
que esperar que atardezca
           una celebración,
           una huida hacia adentro.

miércoles, marzo 09, 2016

lo que hay/lo que falta

una foto descalzo,
sobre las piedras de un lago

un cuaderno donde
anotar las pérdidas

una bitácora de fracasos

el diskette con todas las fotos
(porno)
que no guardaste

una cierta tendencia
a la brevedad

a la sentencia inútil

el refrán absurdo:

dejar de fumar
es un acto
como cualquier otro.

Tan imposible

como cualquier otro.

viernes, octubre 16, 2015

Sucesión

hoy me llamaron
para avisarme que
te habías muerto.

cuando colgué,
seguí lavando
la fuente.

tuve que agarrar
la esponja de metal
porque tenía mucha grasa

y no quería irse.

jueves, octubre 02, 2014

Melisa, romero y menta

Capaz que no,
que no me había
imaginado nunca así,
     regando las plantas,
la menta, con Troilo
el romero, con el disco
nuevo de Cabrera
que va a terminar gastándose,
e imaginando que como ese disco
se gasta, se pone finito
cada vez más finito,
así también el pensamiento
y descolgar la ropa,
transpirando el sol
de las tres de la tarde.
Con un escondido raro
ir doblándola,
en un acto de abandono,
mientras se calienta el agua
en la pava eléctrica.
Arriba,
en la terraza ya sin ropa,
ronronea el gato
y se acuesta, se estira
se va poniendo cada vez
      más finito,
se abandona,
como así también el pensamiento,
en la espera de que llegues,
solo un par de minutos después
del pitido de la pava eléctrica
-como para darme tiempo
de preparar todo-

viernes, mayo 24, 2013

lado b

No hay piedad
en los cuerpos,
no es necesario
tampoco

no hay piedad
en el tiempo
            sería necesaria
-un ahorro de vergüenza-

es cuestión
de economía:
una desnudez aplastada
sobre la alfombra,
una luz que no la llena,
la recorta,
hace un vacío.

No hay piedad
en la luz,
desvergonzada,
que elige, presiona,
deja una marca,
en el lado b
de la memoria.

No hay perdón
de la memoria,
impúdica, ahora,
impiadosa.

lunes, abril 15, 2013

Forma


para recuperar
  un día

la posibilidad de
una espera    
     en infinitivo,

 un verbo
         que diga
    la nulidad,         una línea
               interminable
el estar estando
   la espera,
-un infinito de sucesiones-
-una nada de recortes,        instantes
           imposibles de amalgamar-

una estación abandonada
un pliegue del espacio
el transcurrir de la estadía
en ese                    plano
          de la espera,
la interminable espera
de lo que viene
            como un vómito,
como una serie
    de puntos suspensivos,
una condensación,              un cúmulo
                   de presiones
         que acá se acaba:

una eyaculación sobre la hoja, un liberar el cuerpo de las sensaciones
                                                                                              del cuerpo
una congoja que no es tal,
un nudo que
              va-a-volver,     hermoso e insoportable


-          Y empezar a darle forma-

sábado, abril 06, 2013

una violencia


la lengua
  posada
sobre el sexo

hace nacer
en los recovecos
el lenguaje

busca,
plena humedad,
los versos,
el eco de un principio

como un súbdito.

jueves, febrero 21, 2013

Victoria 23_00 hs.


Clavado
el viento
en los cuerpos
que le escapan
poniéndose de costado.

Un barrio cualquiera.
llueve
a las once de la noche
un paraguas
y una pareja
en camino
a la íntima maravilla.

jueves, octubre 25, 2012

algo más hondo que tu propio cuerpo
una hondura,
               más al fondo que la espera,
                         
                        aplastado,
    un tatuaje
                                  de todo lo perdido.

jueves, septiembre 13, 2012

lo que articula


Hoy que es todo desidia
piensa:

debiera besar la música,
la muerte que la atraviesa

dice:

debiera cesar la lengua
la muerte que la ejecuta

jueves, julio 19, 2012

Lo


Siempre fue tarde, demasiado tarde para percibir en el eco de ese chasquido de la lengua que algo estaba acabando. Las chancletas, los cigarrillos por el suelo, un incurable patetismo mañanero. Siempre se llegaba tarde, demasiado tarde para disentir, para contrariarse, demasiado tarde para sorprenderse. Entonces la aceptación en una sonrisita de costado, un sonar los dedos nervioso, inalterable. Desde siempre el mismo sonido seco, tembloroso, una, dos, tres veces, hasta que se termine la posibilidad sonora, hasta sentir el vacío de lo que no deja marca, eco. Una sensación similar a acabar. Sentir que en la eyaculación algo se escapa, que algo acaba de perderse entre el semen, que se fue llevándose eso inalcanzable, puro horizonte, e irrecuperable, inevitablemente perdido para siempre, como siempre, tarde, cuando ya pasó, o antes de que pase, fatalmente antes, cuando nada va a pasar. Antes del eco, o después del eco, tarde para percibirlo. Vacío.
Un punto de condensación donde va a parar todo lo que fue demorado, lo escapado. Buscarlo a tientas, transpirarlo entre sábanas pegajosas. Despegarlos ojos con esfuerzo para tratar de alcanzarlo, tímidamente, un poco haciéndose el boludo para ver si no se esconde de nuevo. Y entonces de nuevo. Vacío. Continuar, perseguir, ir hasta el límite de un Aleph que no es tal, pero que se presenta como una posibilidad de salvación, un asomo de sensación que no es, al final, más que eso. Relleno. Vacío.
...
de todos modos
esto no es más
que un robo

y si hubiera alguna
palabra
deberíamos pronunciarla
juntos

con las bocas desnudas
decir
el delito

la distancia
entre los dos pares
de labios

el vacío.


Sin embargo, un aletargamiento, una forma de fiebre, una lentitud de la lengua, que solo deja un débil, sufrido, tartamudeo t-t-t-te-te. Jugar a contarse: uno-vos, dos-yo, tres-vos. cuatro-yo, cinco… hasta que los músculos se aflojen, hasta dejarse caer en el mullidito…vacío.


e igual
vamos a decirlo
como se pueda

a tientas
palpando
con el paladar

la presencia,
la aspereza
del

Pronunciar con el cuerpo, desde el cuerpo, en el cuerpo, en el chasquido de los cuerpos, en su censura, en el eco. Sin medirlo, sin quererlo, sin siquiera poder anticiparlo, pronunciar-lo.

jueves, julio 12, 2012

¿?

¿Y si fueras nada más
que todos los colchones
donde apoyaste la espalda
o las rodillas
y las palmas de las manos
a la espera de un embestida,
un ahorasíparasiempre,

 O

esa pared que recibió
tus manos,
temblando levemente,
los pies firmes,
las piernas, lo único
perpendicular al suelo,
la espalda describiendo
la curva perfecta
a la espera
del impacto
del deslizarse
del impacto
del deslizarse
de unaformadeorgullo

 O

la cara,
entre las piernas
en una oración íntima,
los ojos al vacío,
displicentes,
en el murmullo
de toda letanía?

sábado, febrero 18, 2012

ábaco

a meli, mirando el mar

paraguas desgarbados
rayos
en el tacho de basura

el olor de la sábana
secándose al sol

los cuerpos
que las familias
se olvidan en la orilla
preocupadas por las heladeritas
de tergopor

broches
que perdieron sus calzoncillos
colgando de una soga
húmeda por la llovizna

el sudor aroma mezcla:
tabaco sahumerio bronceador
y fernet

inscripciones del abismo
sobre las pieles que se orean
bajo una ventana con mosquitero

colchones revueltos

el mar a un millón de kilómetros
y acá a la vuelta

-como un infinito
a medio hacer-

lunes, enero 16, 2012

íntimo

roza de café
la madrugada
en la incertidumbre
de un pretérito perfecto

Las uñas en la loza
no alcanzan a arañar
el volumen de lo ido,
y en un ademán
íntimo y morboso
se desayunan sin ganas.

perpetuación de un silencio:
un criterio a punto de
sustanciarse en ley.