jueves, mayo 22, 2025

Memoria baldía (cancha, pelota, abuelo)

Cuando esto

así

hasta la esquina

era todo baldío

 

dijiste

 

dibujaste la imagen

tantas veces

con el ademán

de tu piel

cada vez más

fláccida que

cuando esto así

hasta la esquina

ya me parece una foto

en blanco y negro

vista mil veces

al son de un partido

del año pasado

 

casi que puedo

pararme adentro

y si levanto la vista

puedo ver el boliche,

la cancha de Viento Norte,

la tierra volando

y pegándose

a tus medias bajas

 

suena

cuando esto

así 

hasta la esquina

y lo que veo es, quizás,

otra tierra, otra cancha,

treinta, cuarenta

años más tarde

el mismo viento

las mismas medias bajas

 

mi punto de vista:

agarrado de un poste

blanco oxidado

con una Coca-Cola en la mano

a la espera de que termine

el primer tiempo

a la espera de

un par de penales

con vos

 

cuando

esto

así

hasta la esquina

es ahora mi letanía

 

-imposible

discernir ahora quién es

el que hace el ademán-

 

cuando esto así hasta la esquina

ahora un rezo

como un pase

un umbral hacia la foto

una forma de volver

a salir a la cancha

de tu mano. 

martes, septiembre 03, 2024

Escribo
como quien reza
como mi abuela prendiéndole
velas a todos los santos
quemando también
así
la casa

como ella
escribo
estos salmos
inútiles

como un conjuro
contra el mal de
mis
ojos
-palabras como
fósforos flotando
sobre el aceite, sobre
las burbujas de densidad-

contra mi
escribo
como una forma de
violentarme,
como un cable,
una soga,
una manera
-improbable-
de deshacer el nudo.

miércoles, agosto 07, 2024

Obra

                          “yo soy un biombo/no mires detrás” Sumo.

 

Habrá que reparar
las grietas:
masillar, lijar
pintar.
Hacer lo que no sé.
 
Moldear con las manos
todo el maquillaje
para disfrazar el vacío.
Y,
si es posible,
rellenarlo,
dejar escondidas
en la grieta
como escombro
dos o tres palabras,
algunas imágenes,
un puñado de excusas,
un rosario de momentos.
 
Si es necesario,
agrandar la grieta
para que entre
todo eso
otro.  

Mecánica general

 Otra vez, quizás,
con mis manos
inútiles
sostener,
ignorándolo,
la linterna
para que alguien
pueda buscar
la falla,
intentar determinar
de qué lugar viene ese
ruidito,
dónde está el óxido,
la pérdida
y así,
pueda hacer funcionar
eso que
yo
no puedo.
 
Y después,
pagar la mano de obra.

Un poema sin analogías

 ¿es posible decir esto
sin analogías?
¿decir solo uno
de los términos?
¿decir que hay
hubo
un solo lado del deseo?
¿decir la imposibilidad
de la coincidencia,
el desamparo
de lo singular?
¿poner en letras
la comprobación empírica
de la opacidad
del lenguaje,
de los gestos,
de la mirada?
¿es posible esto
sin pedirte
palabras prestadas?

Quemar la casa

 En un vaivén,
quemar la casa
con todas las fotos
de la casa dentro.
 
Ser la casa,
las fotos, el cuerpo.
No las fotos del cuerpo
-si las fotos son
el cuerpo-
 
El cuerpo
en las fotos
en la casa:
quemarnos y ver
qué queda,
qué Frankenstein
se puede armar
de esas tucas.

Pasto

 Cuela un silencio férreo
pasta la lengua su yuyo amargo
y
se apea en mitad de la frase.
Funciona el humor
en un hueco:
Y esto
es
un
puro
hueco.

¿De curioso nomás?


Puro afán
por reconstruir una
cronología
de mi ignorancia.
Con fechas exactas
completar los huecos
de la experiencia;
las cientos, miles
de palabras
los gestos
los roces;
todos los minutos,
el calendario exacto
en el que no existí;
el infinito mapa
de mi ausencia.
 
Con la más absoluta
asepsia,
con el filo de mi mente
como un bisturí,
sobre mi propio cuerpo
disecciono sus tiempos muertos
como podría,
con mis nulos conocimientos,
diseccionar a un animal
¿muerto?
para ver qué
hay adentro
y así
seguir
sin comprenderlo.
 
Y después,
juntar los restos.

Caracoles


Los caracoles colonizaron

el patio lentamente

casi sin que lo notemos

fueron comiéndose

las plantas

 

Vimos solo las consecuencias

las hojas mordidas

los restos

laberínticos de la baba

 

Arrástrandose

parsimoniosamente

ocultos

se llevaron lo suyo

nos dejaron lo nuestro:

este proyecto de

jardín reseco

 

Ahora busco

arrodillado

sus marcas

su baba

en vos

 

Y junto

las hojitas mordidas. 

sábado, agosto 03, 2024

M

Penúltima estrella fugaz
paulatina en su caida
sobre los cuerpos en reposo
sobre el pelaje de un gato manso
sobre la falda de una mujer
hermosa
laxa
atravesada por los rayos 
que no dejan ver la cara
del dueño de casa
e iluminan solo su voz
sus colores
al rellenar
las tazas de te:
una armonía más
de su lenta amabilidad

Fugaz parsimonia de la luz
en su agonia
sobre el humo flotante de los
primeros cigarrillos 
sobre la tarde desordenada
sobre los restos de un fuego
que ardió toda la noche
chamuscado las palabras
iluminando cuerpos inquietos
inundados, extraños,
deseantes
deseables
y que hizo arder esta misma
luz que ahora
nos deja
sonriendo
en el centro mismo
de lo inefable

lunes, febrero 26, 2024

C

Ella baila

con una lata

en la mano

canta

y responde a mi pregunta


dice que 

no le presta

atención

al sentido de 

las letras de las canciones

que le gusta 

o no

el sonido

el juntarse

de las palabras


le digo que

cómo puede ser que

no le importe


ella 

apenas ríe

brilla

hace un gesto

con los hombros


y yo ya

no sé

a cuál de los dos

le gusta la literatura

martes, mayo 17, 2022

XXII

 "Habría dado lo que fuera por saber qué murmuraba" E. Vila Matas.


Cae, 

con el sonido de la nieve en la nieve,

más aún, 

con su percepción por parte de un fulano

que sopla una taza tras vidrio esmerilado.


Cae 

como un momento de la literatura.


Cae

había toda una tarde

y cae

una espera en las manos

había toda una tarde

dice y deja caer, flotar

cae

indecisa quijada

-batir de muñecas atadas-

no

cae

el resto de la frase

cae

la mano, el globo

cae

y no soporto el blanco

el vicio de la literatura.


Una regresadita -pide-

¿Qué te parece?

Una regresadita.



miércoles, junio 16, 2021

B

 

"I want to be able to look with my own eyes
and see what he sees" Sharon Olds.

 

Sobre esas tus vacaciones de la luz

                            me inclino

sobre esos bulbos de mañana

sobre la exhalación de tus ansiedades

-pataditas cortas, sacudidas de lanzado por la borda-

sobre mi codo me inclino,

inclino esta manera de cantar mi hambre,

mi manso mudo animal,

venzo el peso de la gata

                       de su sueño,

el hipnotismo del sexto round en la pantalla

o la carrera sostenida de las letras,

con la sola luz titilante de la tele

me inclino 

ante la constancia implacable, material 

de tu cuerpo caliente

para intentar descifrar lo que no puedo

me inclino

y en el intento convoco

a todas las cosas que existen

en ese preciso momento

a pesar de que no las mires

y pareciera que ellas también

se descubrieran sorprendidas

de aún seguir siendo.

martes, marzo 30, 2021

A

como en la famosa cinta

como en la inercia de la lluvia

adentro es afuera y viceversa

reversibles y contiguos se mezclan

el color del sargazo y la transparencia

las algas en los tobillos y el peso 

de tu cuerpo alzado para que las esquives

el naranja de frente  la cerveza caliente

una imán regateado a carcajadas

y mi nombre bordado en el bolsillo 

                               del delantal



un mate que no terminé de preparar

porque te acercaste demasiado

la forma de estrujar el delantal floreado

con las uñas demasiado largas


y ese tu acercamiento, ese mate rengo

a ya más de diez años de viejos

propician aún la confluencia

y su discurrir

(lo habilitan, lo conforman deleite)


fue una tarea ayer

no tener ese mar

para qué mentir

una ardua tarea

no tenerlo,

pero entonces esa vuelta de la cinta

que en el retorcerse volvió 

a dejarme la imagen 

de la poca distancia entre las puntas

                                          de los pies

y del levantar de cejas y del choque

después 

de todo lo que había conocido 

contra algo imposible,

entonces esa vuelta

todo lo permite.


lunes, febrero 08, 2021

XXI

Esta sintaxis de la ausencia

                      en la mirada

(un constante anuncio del espacio

donde vas a faltar cuando termines)

debiera dar paso ahora, nuevamente,

a la libreta       el cuaderno

en el que insistas otra vez

las primeras mayúsculas y

equivoques los diptongos;

hacer que aparezca la figura

que atestigüe en su grafía

la duda, el flotar,

el capricho de la vuelta

a las puras vocales

-el despertar de la lengua

dormida de la infancia-

viernes, diciembre 11, 2020

XX

                                                "Trascender es una salida" C. Lispector

Tendría diez u once años.

Me metí profundo

-ya la misma obsesión 

con el mar-  y me hacías

señas desde la orilla.

Miraba hacia vos, 

hacia afuera,

y no te veía

-ya la misma miopía-

Cuando salí, estabas enojado.

Tras la explicación, reíste

y pediste perdón.


Ahora de nuevo, parecés

estar haciéndome señas,

señas que no veo, 

aún con anteojos.

Señas que se desvanecen

al segundo en tu desdén

y se renuevan esperanzadas,

           tartamudas, tanteadas.

Miro hacia vos, hacia adentro

y no puedo descifrarlas.

Cuando me acerco,

estás desconcertado.

Luego reís, perdonándome.

viernes, noviembre 20, 2020

XIX

Desfilás prendas para el momento:

una infinita prueba de camisas

con su correspondiente transporte

de peines y pañuelos

¿Es eso acaso todo esto?

¿Es eso acaso todo?


Rozas, en tus desfilar,

los bordes de las cosas

la orilla en que se disponen

              a tu límite,

las acaricias como incorporándolas

          mudas     lentas      blandas.

Sos tu casa móvil

y te vas amueblando

sobre la marcha

   caprichoso

en plena vigilancia nocturna

por la palabra que encandila

y que al acercarse, pierde

la fuerza que nacía de su

brillar tenue en un rincón

entre las cañas de cuando

esto, 

así, 

hasta la esquina

era todo baldío.

XVIII

Si tu nacer fue, imagino,

todo violencia en su llegar

qué diferencia con este

morirse de a pasos,

verter goteante la magra

limosna de los años,

este irte sin estar.

Qué distancia entre ese

abismal grito de primera caída

que vi, repetido y amplificado,

en otra muerte,

en toses de cantante de death metal, 

en ese puño

              idéntico y crecido

que antes apretara en el aire

              novedad, incertidumbre

y al final quisiera retener

en su cerrazón sin fuerzas

eso mismo -y su reverso-

Qué lejanía entre ese grito

y este tu murmullo lamido

por el terco viento.

sábado, noviembre 07, 2020

XVII

                      "No es lo que quiero decir 
                                          es casi lo que quiero decir 
                                          es lo que está al costado 
                                          de lo que quiero decir" M. Gambarotta


Escombros en las nervaduras de unas hojas

caminos vegetales que confluyen

hacia ese siempre mismo débil muelle

en el que atracan dos o tres barcazas

destartaladas de luz y tabaco

el delirio  la fiebre  el sol

las leves olas de agua marrón

el milagro de un mar desafinado

bramando terco desde el barroso fondo

-en el que aún hasta hace nada reposaba-

hace saltar por el aire

todo el olor a siesta en la boca

- su química estructura-

toda la amodorrada lumbre

- su imprecisa sombra-

una astilla del imposible  nombre

queda clavada en el ojo del mirante

y no lo ciega, lo obliga, en su cerrazón

a decir el pinchazo

                lo que este deja ver

lo que está al lado y así,

en tropel de flechas,

astillas rodean sus pupilas,

el reflejo del vaivén marrón,

como una corona de nombres

rezados en el altar del olvido,

en la inédita frontera de la memoria,

en su infranqueable 

abánico de tierra.

domingo, septiembre 20, 2020

XVI

 Asterión que se olvida

de cerrar las canillas,

que se lava los dientes

veinte veces por día

y vaga, se golpea,

vencido de dios

contra todas las cosas

presentes e interiores,

se golpea contra ellas

con la urgencia de una piedra

y se encuentra con su misma  

               cerrada dureza

sobre la piel

     y sobre la lengua.


Se golpea

contra las cosas 

por él nominadas

en el matinal recuento,

las que llenadas

          por las humedades

de la casa y los años

destiñen

a lo largo del día 

         sus colores

y los funden

en un mancha 

aparecida como

desde las cañerías

de la memoria.


Difícil tarea 

para el cansado prisionero

-que arrastra sus pasos

por siempre lugares nuevos-

decir la mancha

            sus tonalidades,

     discernir

los ecos de los colores

de qué restos la habitan

en el vano ejercicio

                  de la luz

                  -en su descanso-


Es tenue el resultado

de tamaña epopeya:

apenas el derroche

de la errancia

por tu desconocida casa.