martes, septiembre 03, 2024

Escribo
como quien reza
como mi abuela prendiéndole
velas a todos los santos
quemando también
así
la casa

como ella
escribo
estos salmos
inútiles

como un conjuro
contra el mal de
mis
ojos
-palabras como
fósforos flotando
sobre el aceite, sobre
las burbujas de densidad-

contra mi
escribo
como una forma de
violentarme,
como un cable,
una soga,
una manera
-improbable-
de deshacer el nudo.

miércoles, agosto 07, 2024

Obra

                          “yo soy un biombo/no mires detrás” Sumo.

 

Habrá que reparar
las grietas:
masillar, lijar
pintar.
Hacer lo que no sé.
 
Moldear con las manos
todo el maquillaje
para disfrazar el vacío.
Y,
si es posible,
rellenarlo,
dejar escondidas
en la grieta
como escombro
dos o tres palabras,
algunas imágenes,
un puñado de excusas,
un rosario de momentos.
 
Si es necesario,
agrandar la grieta
para que entre
todo eso
otro.  

Mecánica general

 Otra vez, quizás,
con mis manos
inútiles
sostener,
ignorándolo,
la linterna
para que alguien
pueda buscar
la falla,
intentar determinar
de qué lugar viene ese
ruidito,
dónde está el óxido,
la pérdida
y así,
pueda hacer funcionar
eso que
yo
no puedo.
 
Y después,
pagar la mano de obra.

Un poema sin analogías

 ¿es posible decir esto
sin analogías?
¿decir solo uno
de los términos?
¿decir que hay
hubo
un solo lado del deseo?
¿decir la imposibilidad
de la coincidencia,
el desamparo
de lo singular?
¿poner en letras
la comprobación empírica
de la opacidad
del lenguaje,
de los gestos,
de la mirada?
¿es posible esto
sin pedirte
palabras prestadas?

Quemar la casa

 En un vaivén,
quemar la casa
con todas las fotos
de la casa dentro.
 
Ser la casa,
las fotos, el cuerpo.
No las fotos del cuerpo
-si las fotos son
el cuerpo-
 
El cuerpo
en las fotos
en la casa:
quemarnos y ver
qué queda,
qué Frankenstein
se puede armar
de esas tucas.

Pasto

 Cuela un silencio férreo
pasta la lengua su yuyo amargo
y
se apea en mitad de la frase.
Funciona el humor
en un hueco:
Y esto
es
un
puro
hueco.

¿De curioso nomás?


Puro afán
por reconstruir una
cronología
de mi ignorancia.
Con fechas exactas
completar los huecos
de la experiencia;
las cientos, miles
de palabras
los gestos
los roces;
todos los minutos,
el calendario exacto
en el que no existí;
el infinito mapa
de mi ausencia.
 
Con la más absoluta
asepsia,
con el filo de mi mente
como un bisturí,
sobre mi propio cuerpo
disecciono sus tiempos muertos
como podría,
con mis nulos conocimientos,
diseccionar a un animal
¿muerto?
para ver qué
hay adentro
y así
seguir
sin comprenderlo.
 
Y después,
juntar los restos.

Caracoles


Los caracoles colonizaron

el patio lentamente

casi sin que lo notemos

fueron comiéndose

las plantas

 

Vimos solo las consecuencias

las hojas mordidas

los restos

laberínticos de la baba

 

Arrástrandose

parsimoniosamente

ocultos

se llevaron lo suyo

nos dejaron lo nuestro:

este proyecto de

jardín reseco

 

Ahora busco

arrodillado

sus marcas

su baba

en vos

 

Y junto

las hojitas mordidas. 

sábado, agosto 03, 2024

M

Penúltima estrella fugaz
paulatina en su caida
sobre los cuerpos en reposo
sobre el pelaje de un gato manso
sobre la falda de una mujer
hermosa
laxa
atravesada por los rayos 
que no dejan ver la cara
del dueño de casa
e iluminan solo su voz
sus colores
al rellenar
las tazas de te:
una armonía más
de su lenta amabilidad

Fugaz parsimonia de la luz
en su agonia
sobre el humo flotante de los
primeros cigarrillos 
sobre la tarde desordenada
sobre los restos de un fuego
que ardió toda la noche
chamuscado las palabras
iluminando cuerpos inquietos
inundados, extraños,
deseantes
deseables
y que hizo arder esta misma
luz que ahora
nos deja
sonriendo
en el centro mismo
de lo inefable

lunes, febrero 26, 2024

C

Ella baila

con una lata

en la mano

canta

y responde a mi pregunta


dice que 

no le presta

atención

al sentido de 

las letras de las canciones

que le gusta 

o no

el sonido

el juntarse

de las palabras


le digo que

cómo puede ser que

no le importe


ella 

apenas ríe

brilla

hace un gesto

con los hombros


y yo ya

no sé

a cuál de los dos

le gusta la literatura

martes, mayo 17, 2022

XXII

 "Habría dado lo que fuera por saber qué murmuraba" E. Vila Matas.


Cae, 

con el sonido de la nieve en la nieve,

más aún, 

con su percepción por parte de un fulano

que sopla una taza tras vidrio esmerilado.


Cae 

como un momento de la literatura.


Cae

había toda una tarde

y cae

una espera en las manos

había toda una tarde

dice y deja caer, flotar

cae

indecisa quijada

-batir de muñecas atadas-

no

cae

el resto de la frase

cae

la mano, el globo

cae

y no soporto el blanco

el vicio de la literatura.


Una regresadita -pide-

¿Qué te parece?

Una regresadita.



miércoles, junio 16, 2021

B

 

"I want to be able to look with my own eyes
and see what he sees" Sharon Olds.

 

Sobre esas tus vacaciones de la luz

                            me inclino

sobre esos bulbos de mañana

sobre la exhalación de tus ansiedades

-pataditas cortas, sacudidas de lanzado por la borda-

sobre mi codo me inclino,

inclino esta manera de cantar mi hambre,

mi manso mudo animal,

venzo el peso de la gata

                       de su sueño,

el hipnotismo del sexto round en la pantalla

o la carrera sostenida de las letras,

con la sola luz titilante de la tele

me inclino 

ante la constancia implacable, material 

de tu cuerpo caliente

para intentar descifrar lo que no puedo

me inclino

y en el intento convoco

a todas las cosas que existen

en ese preciso momento

a pesar de que no las mires

y pareciera que ellas también

se descubrieran sorprendidas

de aún seguir siendo.

martes, marzo 30, 2021

A

como en la famosa cinta

como en la inercia de la lluvia

adentro es afuera y viceversa

reversibles y contiguos se mezclan

el color del sargazo y la transparencia

las algas en los tobillos y el peso 

de tu cuerpo alzado para que las esquives

el naranja de frente  la cerveza caliente

una imán regateado a carcajadas

y mi nombre bordado en el bolsillo 

                               del delantal



un mate que no terminé de preparar

porque te acercaste demasiado

la forma de estrujar el delantal floreado

con las uñas demasiado largas


y ese tu acercamiento, ese mate rengo

a ya más de diez años de viejos

propician aún la confluencia

y su discurrir

(lo habilitan, lo conforman deleite)


fue una tarea ayer

no tener ese mar

para qué mentir

una ardua tarea

no tenerlo,

pero entonces esa vuelta de la cinta

que en el retorcerse volvió 

a dejarme la imagen 

de la poca distancia entre las puntas

                                          de los pies

y del levantar de cejas y del choque

después 

de todo lo que había conocido 

contra algo imposible,

entonces esa vuelta

todo lo permite.